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TALLER SOBRE PSÍQUICOS ARGENTINOS
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Invitación a formar un grupo de investigación.
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NUEVO LIBRO
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Naum Kreiman, la Parapsicología y la Ciencia por Dora Ivnisky y Juan Gimeno.
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Comunicaciones de Parapsicología
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Nº 1, Marzo 2004. Nº 2, Junio 2004. Nº 3, Setiembre 2004. Nº 4, Diciembre 2004. Nº 5, Marzo 2005. Nº 6, Jun./Sept. 2005. Nº 7/8, Dic. 2005. Anexo Cuad. Nº 7/8. Nº 9, Marzo 2006. Nº 10, Junio 2006. Nº 11, Sep. 2006. Nº 12, Dic. 2006. Nº 13, Marzo 2007. Nº 14, Junio 2007. Nº 15, Sep. 2007. Nº 16, Dic. 2007. Nº 17, Marzo 2008. Nº 18, Junio 2008. Nº 19, Sep. 2008. Nº 20, Dic. 2008. Nº 21, Marzo 2009. Nº 22, Junio 2009. Nº 23, Sep. 2009. Nº 24, Dic. 2009. Nº 25, Marzo 2010. Nº 26, Junio 2010. Nº 27, Sep. 2010. Nº 28, Dic. 2010. Nº 29, Marzo 2011. Nº 30, Junio 2011. Nº 31, Sep. 2011. Nº 32, Dic. 2011. Nº 33, Marzo 2012.
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Exposición “UN PASEO CON LOS ESPÍRITUS”
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realizada en noviembre de 2010.
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| Manual de Procedimientos Experimentales y Estadísticos en Parapsicología |
La Parapsicología, Encuestas y Objeciones
La investigación experimental en parapsicología es difícil. Debemos atender a muchas objeciones que se han hecho.
Hay objeciones al hecho mismo de la existencia y realidad de los fenómenos que estudia, que subsisten en algunos medios científicos y en científicos en general.
Hay objeciones a los procedimientos de experimentación, e incluso a la idoneidad de los investigadores mismos.
Todo ello hace que el investigador científico en parapsicología extreme y cuide todas sus estrategias de investigación.
La mayoría de los parapsicólogos consideran que existen pruebas fehacientes de la realidad de los fenómenos de telepatía, clarividencia, precognición y psicokinesia.
Sus reclamos van siendo poco a poco atendidos por la comunidad científica; controversias y polémicas acompañan este lento avance de la parapsicología.
Los parapsicólogos se han preocupado por investigar algunos aspectos de su situación frente a la comunidad científica en general y frente a los psicólogos.
Hace unos años un parapsicólogo español, el Dr. Francisco Gavilán Fontanet, hizo una encuesta para indagar el origen profesional de los parapsicólogos, o interesados en la parapsicología.
Envió 268 cuestionarios, de los cuales contestaron 201. Una de las informaciones fue que un 36% de los encuestados eran psicólogos, un 13,3% eran psiquiatras, 10,9% médicos, 4,2% físicos, 6,6% sacerdotes; los restantes se dividen entre 11 actividades profesionales que integraban de un 1% al 2% cada una. Los parapsicólogos full time eran sólo un 3%.
Hacia el año 1938 el Dr. Warner (Warner L. and Clark C. C.: "A Survey of Psychological opinion on ESP". Journal of Parapsychology, Nº 2, 1938) realizó una encuesta entre los miembros de la American Psychological Association, encontró que un 8% consideraba a los fenómenos parapsicológicos como un hecho establecido o una posibilidad; 75% lo consideraba remotamente posible o imposible. Al repetir la encuesta en 1952 el porcentaje favorable se elevó al 17%, el otro porcentaje permaneció constante.
Una investigación con mayores alcances fue realizada por el parapsicólogo Scott Rogo, publicada en 1973 (J. ASPR). Se trató de una encuesta dirigida a 500 escuelas de Psicología de los Estados Unidos para apreciar el grado de aceptación de la parapsicología entre los profesores de esta materia.
Dicha encuesta iba dirigida a los directivos de departamento, por entender que su respuesta debía ser representativa de la opinión del profesorado y además por ser ellos quienes señalan la orientación de la enseñanza en las respectivas escuelas.
La encuesta dio algunos resultados alentadores y otros que no lo son tanto. Del total de cuestionarios enviados respondió sólo un 47%. A la pregunta "¿Cree Ud. que debe incorporarse la parapsicología a los cursos superiores de la carrera de psicología?" respondieron por "SI" el 62,4% y por "NO" el 11,8%.
La pregunta por "Cursos breves e informativos": se pronunció por "SI" el 21,8%. La proporción de respuestas favorables resulta pues alentadora. De los que respondieron que "NO" el (11,8%) el 39% expresó que en su opinión la parapsicología no forma parte de la Psicología, ni tiene interés en ella. Un 34% respondió que no hay pruebas científicas en su favor y que no es creíble.
No fue igualmente alentadora la respuesta, cuando se les preguntó "si creían que sus respectivos departamentos aceptarían la propuesta de un curso regular de Parapsicología". Un 28,7 % respondió que "SI" , y un 71,3% respondió que "NO". Entre las razones que alegaban los que respondieron que NO, se destacan las siguientes: 1) Insuficiente contenido para un curso: 26,7%; 2) Otras áreas de la psicología tienen mayor prioridad: 21,8%; 3) Falta de profesores capacitados para enseñarla: 16,9%; 4) No es un área importante para la psicología: 19,5%; 5) No hay suficientes pruebas de la existencia de PSI: 16,9%.
La encuesta reveló otro aspecto interesante. Clasificadas las escuelas según su orientación, se mostraron más dispuestas al reconocimiento de la parapsicología y a la introducción de un curso, aquéllas con orientación clínica, siguiéndolas en orden las de orientación experimental.
Como señala el mismo Scott Rogo, ello se debe a que las escuelas con orientación clínica tratan más con las personas y con las relaciones interpersonales, donde son más frecuentes los fenómenos PSI, y este contacto hace que los profesionales tiendan a aceptar la realidad de los fenómenos.
Una encuesta más reciente, fue llevada a cabo a los miembros de la Asociación para el progreso de la Ciencia en los Estados Unidos. (McClenon J.: "A. Survey of Elite Scientists Their Attitudes Toward ESP and Parapsychology". Journal of Parapsychology,, V. 46, Nº 2, June 1982). La encuesta fue realizada en 1981.
Se envió un cuestionario a 497 directivos y miembros de comisiones de la AAAS (American Association for Advance of Science) de los EE.UU.
En ese cuestionario se interrogaba a los científicos acerca de su actitud hacia la ESP, la parapsicología y las experiencias anómalas. Estos resultados son especialmente importantes para los parapsicólogos por tratarse de una población compuesta por individuos pertenecientes a una elite "administrativa" dentro de la ciencia y que son los que determinan la legitimidad de nuevos campos de investigación. La encuesta logró un 71% de respuestas, y sus resultados muestran que esa población de científicos selectos tiene el más alto nivel de escepticismo respecto de la ESP entre los principales grupos encuestados en los últimos veinte años.
Se halló que la "experiencia personal" es un factor mucho más importante que la "familiaridad con las investigaciones psi", en relación con la creencia en la ESP. Aquellos que dudan de la existencia de la ESP tienden a citar razones a priori. Este grupo de científicos muestra menor nivel de experiencias anómalas (y de creencia en la ESP) que la población general del país.
La encuesta clasificó a los científicos en científicos en Ciencias Sociales (psicólogos, sociólogos, economistas, filósofos y antropólogos) y científicos en Ciencias Naturales (físicos, químicos, biólogos); los resultados fueron los siguientes:
| |
Ciencias Naturales |
Ciencias Sociales |
| La ESP es un hecho establecido |
3% |
7% |
| Una posibilidad |
27% |
13% |
| Un fenómeno desconocido |
19% |
25% |
| Una posibilidad remota |
39% |
49% |
| Una imposibilidad |
12% |
7% |
Dentro de este grupo de científicos de elite, señalan los encuestadores, la creencia en la ESP está más relacionada con la experiencia personal que con el conocimiento que podrían haber obtenido en la literatura de la investigación. Entre los que dudan, hay una tendencia a citar razones a priori para justificar su opinión.
En la encuesta efectuada por el Dr. Fontanet que hemos citado, el 58% de los que creían en la ESP, es que ellos mismos o sus allegados habían tenido alguna experiencia personal, y sólo el 32% reconoció que dichas experiencias habían influenciado en forma decisiva en su vocación por la investigación en este campo.
Asimismo el Dr. Mc Connell, físico, ex profesor de la Universidad de Pittsburg, cita una encuesta en la cual el 71% de los encuestados que creían en la ESP, se habían sentido motivados para el estudio de la parapsicología por fenómenos observados en sí mismos o en sus allegados.
Críticas formuladas
Una revisión de las críticas formuladas tanto en las encuestas como en artículos publicados muestra la siguiente variedad:
1) Los diseños experimentales utilizados por los parapsicólogos son imperfectos, a menudo se deslizan errores que dan lugar a que los sujetos sometidos a la experiencia se guíen por indicios, o por influencias o indicadores inconscientes de los experimentadores, lo que da lugar a resultados exitosos, que en realidad no lo son. Al mejorar los diseños los éxitos descienden al nivel del azar.
2) Cuando el experimentador conoce los objetivos (dibujos, figuras u otros elementos que deben percibirse por ESP) y se mantiene en contacto con el percipiente es posible que se filtren informaciones que luego se atribuyen erróneamente a la ESP.
3) El fraude es una explicación razonable en cualquier experimento de ESP, porque se trata de aptitudes extrañas que atraen a individuos emocionalmente desviados que ambicionan renombre y poder.
4) Los fenómenos parapsicológicos no pueden ser aceptados en base a las pruebas ofrecidas hasta hoy, porque ellos violan ciertos principios fundamentales de la ciencia, como por ejemplo: la independencia física y psíquica entre las personas, que es violada por una especie de interacción mental con poder de acción a un supuesto nivel no físico de la naturaleza, que nos pondría en comunicación a unos con los otros de una manera inconsciente e involuntaria.
5) El principio de causalidad es violado por los fenómenos de precognición, pues éstos implican conocer el efecto antes de que se haya producido la causa.
6) La ley de conservación de la energía es violada por los fenómenos de psicoquinesia.
7) Los parapsicólogos publican solamente los experimentos exitosos, de manera que si se toman en cuenta en un solo universo todos los resultados, los exitosos y los que no lo son, el resultado sería completamente aleatorio.
8) Los mismos parapsicólogos han encontrado defectuosos importantes experimentos, de modo que si hay experimentos que parecen tener validez, ello puede indicar simplemente que todavía no se han descubierto sus defectos.
9) Los fenómenos parapsicológicos no son explicables ni por la física ni por la fisiología, en ello radica la mayor dificultad de su aceptación.
10) Los fenómenos parapsicológicos no han podido ser integrados al contexto general de la ciencia.
En el seno mismo de la comunidad parapsicológica se mantiene, si no una polémica, sí una vigilante atención. La encuesta mencionada de Mc Connell reveló que sólo un 60% de los parapsicólogos manifiestan no tener dudas respecto de la realidad de los fenómenos, y un 40% ha entrado en conflicto con sus anteriores creencias y conceptos científicos, y un 15% de éstos reconoce que aún no han superado estos conflictos.
Esta falta de unanimidad entre los parapsicólogos debe entenderse como una muestra de su capacidad crítica, pues no adhieren a la parapsicología por una cuestión de fe, sino por criterio científico, además estas discrepancias muestran cuáles son los aspectos en que los parapsicólogos debemos insistir para ofrecer mejores pruebas a propios y extraños.
En cuanto al fraude consciente o inconsciente y a errores de diseño experimental, siempre son posibles. Pero esta posibilidad no afecta únicamente a la parapsicología. También en otras disciplinas se han descubierto fraudes y errores.
El experimento PSI es muy complejo. Es difícil aislar las variables que consideramos pertinentes en un experimento. La naturaleza inconsciente del fenómeno es un gran obstáculo. Seguramente con el progreso de otras ciencias y de la psicología iremos avanzando en esta disciplina.
En resumen, si los reclamos de la parapsicología resultan aceptables, estamos en los prolegómenos de una posible revolución científica en el conocimiento del hombre, tan importante como las que se produjeron en el mundo físico, desde Galileo a Einstein.
Muchas de estas críticas sólo las mencionamos a título histórico. Han sido superadas por el rigor y metodología de las actuales experimentaciones. Las objeciones a las consecuencias físicas, fisiológicas y psíquicas, han sido refutadas, no hay tales contradicciones que invaliden el fenómeno parapsicológico. Si hay contradicciones, pues las hay, y esto no invalida nada, y menos la calidad científica de la parapsicología. Como dice un eminente físico científico, y premio Nobel de física, el Dr. Feynman(1) "Las ideas extrañas lo único que necesitan es estar de acuerdo con los experimentos. Debemos simplemente aceptar lo que vemos y entonces formular todo el resto de nuestras ideas en términos de la experiencia". Los experimentos parapsicológicos, son inobjetables.
(1) Feynman, R. P., Leighton, R. B. y Sands, M.: "Física, Vol. 1, Mecánica, Radiación y Calor". Ed. Addison-Wesley, 1987, USA.
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